PROTEJAMOS A NUESTROS NIÑOS

Fui una persona más entre las miles que siguieron la noticia sobre el niño  que se habia perdido en la ciudad de New York EEUU.

Leiby Kletzky, de 8 años era un niño de ascendencia judía, que se sintió perdido en una esquina de las calles cerca del vecindario donde vivía con su familia y su comunidad. Leiby pidió ayuda a un hombre y se fue caminando con él.

De una manera horrorosa, le quitó la vida más tarde al pequeño Leiby.

Leí sobre esta noticia, mientras me llegaba el sonido de la risa de mi niño que jugaba un poco mas allá con una de sus hermanas; pensé en su inocencia y que tiene la misma edad que tenía Leiby.

Cuando me  entero de hechos como este, no puedo comprender ni entender, cómo los seres humanos pueden  llegar a un estado de tanta oscuridad y maldad… Creo que nadie lo entiende cabalmente.

Entre una mezcla de falta de entendimiento y rabia, pensé en ¿Que hacía ese pequeño de ocho años solo en una esquina de una ciudad tan inmensa como New York? Uno de los lugares considerado siempre como “seguro”.

La reflexión que quiero compartir a través de esto que escribo, es que en este tiempo no hay un lugar seguro para nadie, especialmente para los niños pequeños. Reflexión, que me hace recordar, las veces que paso por las largas y vacías calles de mi ciudad y veo a uno que otro chiquito caminando o jugando a solas; miro para todos lados, y nada. generalmente están solos.

Quizás es una costumbre de esta cultura, pero es algo que a mi me pone los pelos de punta, por el exceso de confianza de los padres. Un exceso de confianza, que hace malas jugadas a los padres, y cuando pasan estos hechos trágicos,  todos sufrimos y nos preguntamos… ¿como pudo ocurrir tal cosa?.

No puedo dejar de pensar dónde estaba su madre o algun familiar, cuando el pequeño Leiby estaba desorientado en esa esquina llena de vehiculos en New York.

Ojalá que ásta nueva historia de crueldad contra un inocente, nos sirva como llamado de atención a todos los padres y otros familiares, para que nos preocupemos más de nuestros niños, aun en comunidades que aparentan ser seguras.

No hay lugar seguro para los niños hoy en día, ellos necesitan de toda nuestra voluntad y preocupación para regresar seguros a su hogar.

Hoy el pequeño Leiby está descansando en el lugar que no deberia estar, mientras yo me sigo preguntando con pena… ¿Por qué un niño más tuvo que sufrir de esa forma?

Un tema de reflexión para proteger más a nuestros niños!

Que tengan un lindo día junto a ellos!

Marisol

Deja un comentario

Tu email no será publicado. Requerido *